VALORA Y ¡COMPRA LO HECHO EN MÉXICO!

Valora y ¡compra lo hecho en México!

Tres objetos que te harán valorar lo nuestro y querer comprar lo hecho en México

 

El arte popular mexicano está impregnado de color e historia. Desde bordados hasta alfarería, cada una de las piezas refleja la cultura y la creatividad de nuestros artesanos mexicanos.

 

Aunque en México existe una gran diversidad de artesanía –tanta como pueblos hay en el país-, cada pieza revela la visión que tiene su cultura respecto al mundo.

 

Con este post queremos invitarte a apoyar la tradición artesanal de México para fomentar la economía sostenible de sus creadores, así como para valorar el trabajo creativo que se hace en nuestro país.

 

Tenangos, historias bordadas a mano

Empezaremos hablando de los tenangos, que son un ejemplo de la gran creatividad que existe en México. Los tenangos son historias bordadas en manta y que se han considerado un arte textil elaborado por mujeres otomíes. Ellas aprenden desde niñas a plasmar con hilos la historia y cotidianidad de su región, echando mano de su creatividad. 

 

Dicen que hay una voz interior que les dicta qué historia deben contar a través de sus bordados en una manta, por eso ningún bordado se parece a otro, sino que cada uno contiene un diseño único. 

 

Tenango es un vocablo náhuatl que significa lugar de las murallas. En el estado de Hidalgo existe un pequeño poblado llamado San Nicolás, perteneciente al municipio de Tenango de Doria, donde habita una comunidad otomí-tepehua, cuna de este arte textil mexicano. 

 

Allí, las mujeres bordan la historia de su pueblo, o su propia historia; cuentan la vida de un personaje importante de su comunidad, o simplemente, dibujan con hilos la flora y fauna de su región.

Sus diseños son cada vez más famosos y han incursionado en ámbitos más comerciales como la moda, la decoración y el diseño, por lo que no será extraño encontrar piezas como carteras, cojines, caminos de mesa ¡y hasta ropa de diseñador! Como la iniciativa de la marca francesa Hermès, que en el 2011 invitó a un artista otomí a crear una línea de mascadas con inspiración otomí.

 

Artesanía de hojalata, herencia colonial

 

En Jalisco, en los municipios de Tlaquepaque y Tonalá, principalmente, también hay una fuerte tradición de elaborar piezas artesanales en hojalata.

 

Se manufacturan desde estrellas, lunas, eclipses, ángeles, hasta lámparas, portavelas o terrarios; y una de sus variantes más atractivas combina espejo viejo para hacer desde lámparas hasta alhajeros; este estilo ha empezado a incursionar en la decoración de interiores y se adapta muy bien a las tendencias vintage

 

La tradición artesanal llegó al corazón de Tonalá a mediados del siglo XIX, cuando algunas familias asentadas en este municipio experimentaron con el metal hasta llevarla a un grado superior. 

 

En este municipio se ha incrementado la producción al punto de considerarse uno de los epicentros de la producción artesanal en hojalata.

 

Sin embargo, en la actualidad, los artesanos jaliscienses que trabajan la hojalata han buscado la forma de hacer objetos distintos para el uso doméstico y decorativo, con el fin de recuperar el mercado perdido por la invasión de artículos de plástico que amenazan sus fuentes de trabajo.

 

Pero Jalisco no es el único estado donde hay productores de objetos decorativos de hojalata, también se encuentran Guanajuato, Oaxaca y el estado de México.

 

Jaulas y pichoneras decorativas

Los artesanos mexicanos crean modelos innovadores basados en la tradición artesanal, como las pichoneras o las jaulas decorativas elaboradas en hojalata y pintadas a mano con tintes líquidos. 

Estas coloridas piezas traen a los espacios el folclor del Bajío mexicano, donde la arquitectura vernácula disponía de espacios abiertos como patios (las haciendas son un ejemplo de la importancia y extensión de estos sitios), caballerizas, fuentes y jardines.

Las versiones contemporáneas están basadas en diseños que se adaptan a las construcciones y decoraciones actuales. En este caso, las jaulas decorativas tienen colores muy vivos y se presentan en tamaños pequeños que se pueden colocar en una pequeña terraza o en el balcón de un departamento de la ciudad.

Integrar piezas artesanales a la decoración de espacios urbanos es una manera de valorar lo hecho en México y de fomentar el consumo de los productos nacionales. Cada vez que adquieres un objeto de manufactura cien por ciento nacional estás ayudando a que se generen más empleos en las comunidades, y a que permanezcan vivas las tradiciones.

Recuerda que la tradición artesanal en México es extensa y no se limita a las piezas de hojalata y a los tenangos, sino que en cada estado puedes encontrar artesanías (incluso, creaciones que ascienden a la categoría de arte popular) en diferentes materiales, como la madera, el barro, las fibras naturales, los tejidos, la talavera, solo por mencionar algunas de las creaciones de la extensa variedad que hay en el país.

 

¡Compra lo hecho en México y dale color a tu hogar!

 

 

 

 

 


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